Tipos de Pérdida Auditiva

La pérdida auditiva puede ocurrir bilateralmente (en ambos oídos) o unilateralmente (solo en un oído). Existen principalmente tres tipos de pérdida auditiva: pérdida auditiva conductiva, pérdida auditiva neurosensorial y pérdida auditiva mixta

 

Pérdida Auditiva Conductiva

Una pérdida auditiva conductiva, que ocurre en el oído externo y/o medio, se refiere a una interrupción o bloqueo de las ondas de sonido (vibraciones) antes de que lleguen al oído interno. Las ondas sonoras viajan a través del aire hacia el canal auditivo y luego se transmiten aún más por la vibración de los huesos del oído medio. La conducción de las ondas sonoras puede verse interrumpida por la acumulación de cera en el canal auditivo, la ausencia de un oído externo, un orificio en el tímpano o la presencia de líquido en el oído medio.

La pérdida auditiva conductiva puede ser temporal o permanente. La cera del oído y las infecciones del oído pueden causar una pérdida auditiva temporal que puede tratarse médicamente. Las infecciones del oído pueden requerir medicamentos recetados por un otorrinolaringólogo o pediatra, y se pueden recomendar tubos de ecualización de presión (EP) para las infecciones crónicas del oído. Un agujero en el tímpano generalmente se cura solo, pero puede requerir reparación con cirugía. Muchas pérdidas auditivas conductivas pueden tratarse y, en muchos casos, eliminarse con medicamentos o cirugía.

A veces, la pérdida auditiva conductiva ocurre porque los tejidos óseos o blandos del oído externo no se han desarrollado completamente. Esta es una deformidad congénita llamada microtia, y hay cuatro “grados” de microtia para reflejar la cantidad del oído externo que se desarrolla. Esto no permite suficiente sonido al tímpano para que el oído medio e interno detecten el sonido. A veces, el oído externo se puede reconstruir para permitir una audición normal, pero si hay otros problemas estructurales en el oído medio o con los huesos faciales, un cirujano puede recomendar no intentar el procedimiento. Microtia a menudo es acompañada por atresia, que es la ausencia o el cierre del canal auditivo externo.

La malformación de los huesos del oído medio (martillo, yunque, estribo) puede verse afectada, incluido el estrechamiento del canal auditivo, conocido como estenosis del canal. Estos tres huesecillos del oído medio pueden fusionarse o pegarse para que no puedan transportar el sonido desde el tímpano hasta la cóclea. Consulte a su otorrinolaringólogo con respecto al tratamiento médico para estos tipos de pérdida auditiva.

 

Pérdida Auditiva Neurosensorial

Una pérdida auditiva neurosensorial implica daño a las células nerviosas del oído interno, el nervio auditivo o el centro auditivo del cerebro. Puede variar de leve a profunda, y la mayoría de los niños con este tipo de pérdida auditiva tendrán algún grado de audición residual. El niño puede aprender a usar esta audición residual, con o sin audífonos, para poder escuchar el habla y/o los sonidos ambientales. Se considera permanente porque las células nerviosas no pueden volver a crecer o ser reemplazadas como otros tipos de células en nuestro cuerpo. No se puede tratar médicamente, lo que puede causar frustración y ansiedad en algunos padres.

A veces hay una malformación en el oído interno porque la cóclea no se desarrolló completamente antes del nacimiento. Las dos malformaciones más comunes son la malformación de Mondini y el síndrome de acueducto vestibular dilatado (conocido en ingles por sus siglas: EVAS). La malformación de Mondini hace que la cóclea se desarrolle con menos vueltas en la espiral de lo que es típico. EVAS se desarrolla a partir de un agrandamiento en uno o más canales óseos que forman parte de los sistemas vestibular y auditivo. Con frecuencia, con malformaciones cocleares, solo hay una pérdida auditiva mínima al nacer. A medida que el niño va creciendo, la pérdida auditiva puede progresar, por lo tanto, hable con su otorrinolaringólogo sobre los pasos que puede seguir para minimizar el riesgo de pérdida auditiva adicional.

 

Pérdida auditiva mixta

Una pérdida auditiva mixta es una combinación de pérdidas auditivas conductivas y neurosensoriales. Muchos padres se sorprenden al saber que su hijo todavía tiene una discapacidad auditiva incluso después del tratamiento para corregir la parte conductiva de la pérdida auditiva, como el líquido en el oído. Dependiendo del tipo de pérdida que sea más severa, es posible restaurar parte de la audición corrigiendo la causa de la pérdida conductiva. Una pérdida auditiva neurosensorial puede pasar desapercibida una vez que se ha tratado una pérdida conductiva, por lo que también se deben administrar pruebas que puedan detectar problemas auditivos neurosensoriales subyacentes. Un niño con una pérdida neurosensorial que luego desarrolle una pérdida auditiva conductiva debe ser tratado activamente. El beneficio potencial de los audífonos se puede perder debido a una complicación adicional de una pérdida conductiva, sea temporal o permanente.

 

Neuropatía Auditiva

La neuropatía auditiva (NA) es un tipo de pérdida auditiva en la que la cóclea parece estar funcionando normalmente, pero el sonido no puede viajar al centro auditivo del cerebro porque el nervio auditivo no funciona correctamente. Esta condición a veces se denomina de sincronía auditiva porque es un trastorno en la sincronización del nervio auditivo. A menudo, la neuropatía auditiva y la de sincronía auditiva se combinan en un solo diagnóstico (NA / DA). Según Linda J. Hood, Ph.D., del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Luisiana, los niños con NA a veces pueden escuchar sonidos, pero no pueden entender lo que esos sonidos significan. A veces, los niños con NA escuchan mejor en días diferentes, sin una razón obvia para la diferencia. Incluso aquellos que pueden discriminar palabras en un ambiente tranquilo, no pueden usar su audición residual cuando hay ruido.

La AN es difícil de diagnosticar y requiere que un audiólogo evalúe la función de la cóclea con una prueba de emisiones otacústicas, y también evalúe la función del oído interno utilizando una respuesta auditiva del tronco encefálico. Los médicos no conocen la causa exacta de este tipo de pérdida auditiva, pero parece haber un mayor riesgo para los niños que tienen un hermano o hermana con NA o bebés que nacieron prematuros o con altos niveles de bilirrubina.

 

Pérdida auditiva unilateral

Una pérdida auditiva unilateral se define como una pérdida de audición en un oído y audición dentro de los límites normales en el otro oído. Esto a veces se conoce como sordera unilateral. Los niveles de pérdida de audición de leves a profundos en un oído se consideran una pérdida unilateral. Puede haber personas que le digan a los padres que una pérdida auditiva unilateral no es un gran problema porque los niños con pérdida unilateral generalmente pueden aprender el lenguaje hablado a la par de con otros niños que escuchan normalmente. Sin embargo, el desarrollo del habla y el lenguaje dependerá del nivel de audición del niño, el entorno de audición en el hogar y su exposición al lenguaje.

El localizar el sonido y escuchar en entornos ruidosos puede ser difícil o imposible, dependiendo del nivel de audición en el oído afectado. Un niño cuyo oído afectado está dirigido hacia una persona que le habla puede aparentar como si no quisiera responderle a esta persona, y seguir conversaciones que involucren a varias personas hablando al mismo tiempo es muy difícil. Las actividades de trabajo grupal que involucran a varios estudiantes, a veces todos hablando al mismo tiempo, pueden dejar a un estudiante con una pérdida auditiva unilateral fuera de la conversación.

Las adaptaciones son críticas para garantizar que un niño con pérdida auditiva unilateral pueda tener éxito. A los niños pequeños se les puede enseñar habilidades de autodefensa para ayudarlos a reconocer la mejor posición desde la cual pueden escuchar claramente a un orador y cómo pedir una aclaración de alguna información que no hayan entendido bien. Los niños con pérdida auditiva unilateral deben ser monitoreados regularmente por un audiólogo pediátrico. Deben de usar protección auditiva en situaciones muy ruidosas para asegurar que la audición residual permanezca estable en uno o ambos oídos.